Festival ParadísTodos los casosUn festival internacional no vive solo de prestigio institucional: cómo traducir el diseño al lenguaje nativo de una nueva generación.

Festival Paradís es una de las jornadas sobre diseño más importantes de España, reuniendo anualmente a ponentes del más alto nivel internacional. Nos pidieron transformar su estrategia de captación: dejar atrás un tono excesivamente corporativo para conectar genuinamente con el talento joven.

Planteamos una dirección de crecimiento apalancada en creadores, diseñando colaboraciones estratégicas con Elena Yuste antes y después del festival para instaurar un formato social-first que democratizara y viralizara el acceso al evento.

Festival Paradís tenía un cartel inmejorable y una reputación institucional intachable en la industria. Faltaba una narrativa digital ágil que rompiera la barrera corporativa y lograra movilizar al estudiante y al diseñador emergente. El prestigio de los ponentes, el networking y la calidad técnica de las charlas eran su gran activo, pero se comunicaban mediante cartelería plana y textos corporativos. Quien no conocía la trayectoria del festival no sentía urgencia por asistir.

Lo que encontramos:

  • Comunicación estrictamente corporativa
  • Estancamiento en alcance orgánico
  • Desconexión con las nuevas generaciones
  • Ausencia de formatos narrativos cortos
  • Dependencia de la venta a público senior
Fig. 1 — Campaña con casi 1M de reproducciones
Fig. 2 — El público en el atrio de CaixaForum

El diagnóstico evidenció una brecha generacional: mientras los directores de arte veteranos consideraban el festival una cita obligada, el público más joven lo percibía como un evento inaccesible, denso y desconectado de su consumo diario en redes. Su presencia en Instagram carecía de frescura. Las publicaciones informativas apenas generaban interacción, limitando drásticamente su capacidad para vender entradas fuera de la base de datos histórica y de las agencias ya fidelizadas.

En el entorno físico, el evento era un hervidero de creatividad; en la pantalla, una cuenta estática que no reflejaba la energía real de la sala. El usuario nativo digital no encontraba el gancho narrativo necesario para justificar la compra de la entrada.

Fig. 3 — El público disfrutando de los contenidos

El crecimiento estaba limitado por el agotamiento de su audiencia tradicional. Sin un canal de comunicación social que viralizara la experiencia y generara FOMO (Fear Of Missing Out), resultaba imposible agotar el aforo introduciendo perfiles nuevos.